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Soy tu asesor de seguros Omar Mendoza
Tus derechos

Mi aseguradora me negó un servicio, ¿ahora qué?

Una negación no es la última palabra. Tienes derecho a apelar, y plazos concretos para hacerlo.

Cuando llega la carta que dice que no, mucha gente la guarda en un cajón y asume que ahí se acabó. No se acabó. La ley te da dos oportunidades, y la segunda no la decide tu aseguradora.

Primero: que te digan por qué, por escrito

Tu plan está obligado a explicarte el motivo exacto de la negación y cómo apelarla, por escrito. Si te lo dijeron por teléfono, pide la carta. Sin ese papel no sabes contra qué estás peleando.

Los motivos más comunes son estos, y cada uno se pelea distinto:

MotivoQué significa
No es médicamente necesarioEl plan no ve justificación clínica. Es el que más se gana, y se gana con la carta de tu doctor.
Faltaba autorización previaEl servicio requería permiso antes de hacerlo y nadie lo pidió. A veces se arregla pidiéndolo con retroactivo.
Fuera de la redEl proveedor no tiene acuerdo con tu plan. Si no había otro disponible cerca, eso se argumenta.
No es un beneficio cubiertoEl más difícil, porque depende de lo que diga tu póliza. Aun así conviene leerla antes de rendirse.
Error de codificaciónEl consultorio puso el código equivocado. Ni siquiera es una negación de verdad.

Muchas negaciones se caen con una llamada

Antes de montar una apelación formal, llama. Una parte importante de lo que llega como negación es un error administrativo: un código mal puesto, una fecha equivocada, un número de miembro mal tecleado.

Llama primero al consultorio para que confirmen cómo facturaron, y después a la aseguradora. Apunta la fecha, con quién hablaste y el número de referencia de la llamada. Eso vale mucho si luego hay que apelar.

La apelación interna: tienes 180 días

Es la primera vuelta: le pides a tu propia aseguradora que revise su decisión. El plazo es de 180 días desde que recibes la negación, y es amplio a propósito — pero no lo dejes correr.

Una vez presentada, el plan tiene que responderte dentro de estos plazos:

Tu situaciónPlazo de respuesta
Es urgente y estás en tratamiento72 horas
Es un servicio que aún no has recibido30 días
Es un servicio que ya recibiste60 días
Si es urgente, dilo desde el principio

Cuando esperar pondría en riesgo tu salud, puedes pedir una revisión acelerada y además presentar la apelación interna y la externa a la vez. No hace falta esperar a que termine una para empezar la otra.

La revisión externa: aquí ya no decide tu plan

Si la aseguradora vuelve a decir que no, tienes derecho a que un revisor independiente, ajeno a la aseguradora, mire el caso. Según tu estado lo administra el estado o el gobierno federal.

Dos cosas que conviene saber:

La primera: normalmente tienes 4 meses desde la negación final para pedirla. La segunda, y es la importante: la decisión del revisor externo es de obligado cumplimiento para la aseguradora. Si el revisor te da la razón, el plan tiene que cubrirlo. No es una opinión.

Si tu caso es urgente, también hay revisión externa acelerada.

Lo que hace que una apelación gane

Casi siempre, lo mismo: una carta de tu médico explicando por qué ese servicio es necesario en tu caso concreto. No un formulario genérico — una carta que hable de tu historia, de lo que ya se intentó y de qué pasa si no se hace.

A eso súmale copia de la negación, tus historiales relevantes y el registro de las llamadas. Manda todo junto y guarda una copia de lo que enviaste y de la fecha.

Aquí es donde entro yo

Vender la póliza es lo fácil. Lo que hace falta de verdad es que haya alguien cuando el sistema te dice que no, y ese es justo el momento en el que a mi familia nadie apareció. Por eso entré a esta industria.

Si eres cliente mío y te niegan algo, esto es lo que hago contigo: leemos juntos la carta y averiguamos el motivo real, llamamos a la aseguradora para descartar que sea un error de facturación, te ayudo a pedirle a tu doctor la carta de necesidad médica y a armar el paquete, y te llevo la cuenta de los plazos para que ninguno se pase.

Y también lo que no puedo hacer, para que no haya sorpresas: no soy abogado y no represento a nadie legalmente, y la decisión no está en mis manos — la toma la aseguradora primero y el revisor independiente después. Lo que sí puedo es que no te enfrentes solo a un proceso en un idioma que no es el tuyo.

¿Te negaron algo y no sabes por dónde empezar?

Mándame la carta y la leemos juntos. Te digo qué motivo alegan y qué se puede hacer. Sin costo.

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